Una romántica ciudad amurallada en el interior de España

Al momento de emprender un viaje siempre suele surgir la siguiente interrogante: ¿Qué destino debo escoger? Especialmente cuando buscas un entorno apacible, relajante y romántico por un fin de semana. Pues bien te proponemos un lugar ideal que cumple con esas características y más: la preciosa ciudad amurallada de Ávila en Castilla y León. Declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por sus antiguos e históricos conjuntos arquitectónicos como palacios, conventos, catedrales y claro está su muralla, que con un perímetro de 2516 metros es una de las pocas alrededor del mundo que se encuentra completa. Te invitamos a conocer este maravilloso rincón español a fondo sugiriéndote un itinerario por los pueblos de Ávila con más encanto, una provincia donde sus coloridos atardeceres, vivos antepasados medievales y deliciosa gastronomía te cautivarán. Así que anímate y recorre con nosotros los más bonitos pueblos de esta localidad.

El Barco de Ávila

Famoso Castillo de Valdecorneja de El Barco de Ávila

Este encantador pueblo es una parada obligada al visitar Ávila, ya que combina lo mejor de las tradiciones medievales de dicha localidad con las maravillas naturales españolas. Debes comenzar tu visita con el Castillo de Valdecorneja, que ubicado en un pequeño cerro sobre el cauce del río Tormes, y construido en el siglo XII es una obra arquitectónica digna de admirar. Luego observar el Puente medieval con unos 125 metros de longitud y la famosa Puerta de Ávila constituyen destinos agradables si deseas conocer un poco más la tradicional historia de este pueblo.

Es fascinante recorrer su casco histórico y la plaza pues a su alrededor se encuentran pórticos, casonas y edificios con blasones de antiguos linajes de la población; la iglesia parroquial de la Asunción, con un estilo gótico que data del siglo XIV; y el museo parroquial, un lugar lleno de cultura al contener retablos, pinturas y esculturas antiguas de los siglos XIV-XVI. Tres destinos dispuestos al turista para adentrarte en  la historia de esta pequeña localidad.

No obstante, si lo tuyo no son los recorridos históricos lo mejor de este pueblo reside en su encanto natural. En primer lugar, debes visitar la Ermita del Cristo del Caño, un lugar privilegiado desde donde podrás ver la mejor panorámica del Barco de Ávila, que no sólo incluye al castillo sino a la magnífica Sierra de Gredos. Y, el Parque Natural de la Sierra de Gredos, un cordón montañoso ideal para practicar montañismo y alpinismo. Te sugerimos hacer una excursión por las diversas rutas que ofrece la sierra, ya que aparte de deleitarte con un paisaje inigualable podrás disfrutar de la gastronomía local, pues ahí se encuentra el famoso restaurante “La Mira de Gredos” un espacio para degustar las tradicionales patatas revolconas, judías del Barco o un chuletón de ternera.

Arenas de San Pedro

Considerado como uno de los pueblos más bonitos de Ávila es fundamental que esté en tu recorrido. La primera parada debe ser una visita al Castillo de la Triste Condesa, una fortaleza gótica que data del siglo XIV y desde donde apreciarás una vista increíble del pueblo y el norte de la preciosa Sierra de Gredos. Y, a su vez observar un poco de arte a cargo del pintor y escultor local Manuel Aznar, quien representa al pueblo y su historia en cada una de sus obras. Este castillo ha sido declarado Monumento histórico-artístico por lo que debe estar en tu itinerario.

Otro lugar con encanto lo representan las piscinas naturales de Arenas de San Pedro, que en verano son rincones perfectos para refrescarse y disfrutar de la naturaleza mientras te bañas en las aguas del río Arenal. Son zonas de recreación en las que podrás comer al aire libre o en los acogedores puestos de comida, dispuestos a ofrecer lo mejor de la gastronomía local como la “bandeja especial merienda parrillada de leña”. También sugerimos conocer el puente medieval, un hermoso paraje donde vale la pena detenerse y ver el río Torrejones, y el Santuario de San Pedro de Alcántara, que data del siglo XVI y ha sido declarado monumento histórico-artístico en 1972  por albergar en su interior variados e interesantes museos.

Sin embargo, el gran atractivo de este pueblo se encuentra en las Cuevas del Águila, que ubicadas en el valle del Tiétar en Ramacastañas, son perfectas si te gusta el turismo de aventura ya que podrás sumergirte en las profundidades del Ávila y hacer un recorrido por estas cuevas donde preciosas estalactitas y estalagmitas te acompañarán.

Madrigal de las altas torres

Madrigal de las altas torres en pueblos con encanto de Ávila

Un pueblo encantador de tipo histórico por excelencia, famoso por ser la cuna de la reina Isabel la católica. Debes iniciar tu recorrido por el Palacio de Juan II, edificio donde nació dicha reina y en el cual se conservan habitaciones de esa época como la sala de cortes, la capilla real, el claustro e inclusive la alcoba de la reina junto a varios documentos y mobiliario de la época. Una visita genial para todo amante de la historia española.

Luego visitar estas dos iglesias será una parte especial de tu paseo ya que ambas constituyen joyas arquitectónicas de Ávila. La primera es la iglesia de San Nicolás de Bari, que se remonta al siglo XII y es considerado el edificio más alto de toda la provincia con 70 metros de altitud. Catalogado como Monumento Nacional por su alto valor histórico y su perfecta conservación, además de tener torres que actúan como miradores y permiten ver todo el pueblo en su esplendor. La segunda es la iglesia de Santa María del Castillo, construida en el siglo XI es una muestra perfecta de arte y estilo barroco clásico.

Por último, lo mejor de este pueblo se encuentra en su muralla. Una construcción románica-mudéjar catalogada como Monumento Histórico-Artístico y Monumento Nacional, por su riqueza histórica y gran belleza medieval. Observar el atardecer en este pueblo con la muralla y la sierra de Gredos al fondo será una panorámica inolvidable.

Las navas del Marqués

Uno de los pueblos más bonitos gracias a dos de sus principales destinos turísticos. El primero, el famoso Castillo de Magalia, una fortaleza medieval del siglo XVI y que ha sido catalogado como Monumento Histórico-Artístico Nacional por su original estilo renacentista. Dicha obra arquitectónica le da un toque especial al paisaje haciendo que esta localidad parezca toda una obra del medioevo. A su lado se encuentra la Iglesia de San Juan, hoy día iglesia parroquial de las navas del Marqués y que construida entre los siglos XIV y XVI suele ser visitada para ver la preciosa imagen de San Juan Bautista que se encuentra en su interior.

Junto a esos dos lugares hacer un recorrido por el convento de Santo Domingo y San Pablo o conocer la Ermita del Santísimo Cristo de la Gracia, constituyen un agradable paseo. Como puede observarse este pueblo es ideal para los que aman la buena arquitectura y las tradiciones histórico-religiosas españolas.

Bonilla de la sierra

Castillo de Bonilla de la sierra

Este es sin duda alguna uno de los pueblos más encantadores, perfecto si estás buscando un lugar tranquilo donde alejarte de todo y disfrutar del silencio. Sus románticas calles empedradas, casas tradicionales con antiguos escudos y arquitectura parecieran invitarte al mejor pueblo renacentista, precisamente por eso es considerado un conjunto histórico-artístico. La primera parada debes hacerla en el Castillo de Bonilla de la sierra, que remontándose al siglo XII, te ofrecerá un mirador precioso desde el cual podrás observar a todo el pueblo. Un lugar que para ver atardeceres es perfecto. Aunque la Plaza Mayor de Bonilla, también te ofrecerá  las mejores panorámicas, además de deslumbrarte con su clásico estilo castellano antiguo.

Sin embargo, la puerta de entrada a ese mundo renacentista te la dará la Iglesia Colegiata de San Martín de Bonilla de la Sierra, que construida en el siglo XV, es toda una joya arquitectónica llena del más puro estilo gótico. En su interior alberga variados retablos, pinturas y esculturas de la época; y en su exterior, se encuentra su famosa puerta. Una construcción magnifica que te deslumbrará. De igual forma el Pozo de Santa Bárbara o de la mora también conserva ese encanto renacentista gótico algo espeluznante, tras ser visitado por los turistas únicamente con la intención de no hacer caso a las leyendas y probar descender todas sus escaleras, las cuales dicen son tan largas como palabras tiene el credo. ¿Te atreves a bajarlas? Sino con visitar los anteriores lugares tu recorrido será de todas formas atractivo.

Burgohondo

Un pueblo tranquilo y romántico que debes conocer. La primera visita es a la Colegiata Abadía de Nuestra Señora de la Asunción, monumento Histórico-Artístico Nacional que data del siglo XII y es uno de los más emblemáticos de Ávila, precisamente por la tradición medieval de su construcción y el estilo romántico que aporta al pueblo, de verdad encantador. Luego, hacer un recorrido por los Barrios de las Umbrías, es un paseo agradable por tratarse de caseríos tradicionales que ubicados a lo largo de toda la sierra hacen el paisaje atractivo. En esta localidad existen las denominadas “casillas de Burgohondo”, casas donde puedes hospedarte y que ubicadas en núcleos rurales y rodeadas de la naturaleza te permitirán descansar y relajarte como nunca.

Conocer las dos ermitas del pueblo también resulta interesante. La primera, la Ermita de San Roque, pequeña y con estilo tradicional, alberga una leyenda que le otorga un valor milagroso, construida para dar gracias a San Roque protector de Burgohondo. Un lugar al que se le tiene gran fe entre los habitantes. Y, la ermita de los judíos o de la Vera Cruz, único testimonio de la presencia judía en la zona.

De gran atractivo natural, es la ruta de la Sierra de la Paramera y Serrota, cordones montañosos ubicados al norte de la Sierra de Gredos, que te harán disfrutar de un paisaje, fauna y flora inigualable. También, si deseas hacer turismo de aventura el río Alberche que pasa por este encantador pueblito es perfecto y te ofrecerá actividades como: bañarte en sus aguas en los lugares de baño de Puente del Arco, Puente Nuevo o la Playita. Y a la vez realizar entretenidas actividades como pesca y piragüismo.

Estos seis pueblos considerados como los más encantadores de la provincia de Ávila reflejan una España llena de castillos, joyas arquitectónicas y paisajes capaces de transportarte a los más antiguos tiempos del medioevo y el renacimiento con solo visitar algunas de sus localidades. Son pequeños portales que le abren al visitante un recorrido histórico maravilloso por eso te invitamos a descubrirlos.

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